26.3.12

Moments

Me he de poner al día con la vida.

5.10.11

Qué ganas de verte

¡Hola enano! ¡Como pretas! Si tienes ganas de salir, ya sabes, boca abajo todo recto. ¡Qué tenemos muchas ganas de verte! En cinco días hacemos 9 meses exactos y en 10 salimos de cuentas ¿Te vas a retrasar? Hijo, uno ha de ser puntual en la vida y por llegar un poco antes tampoco pasa nada. Jejeje. ¿Te he convencido?
Bueno, no presiono. Sal cuando quieras. Con el tiempo que llevas dentro de mí, por unos días de más tampoco me voy a enfurruñar. Aunque a tu papi a lo mejor le da algo. ¿Chantaje psicológico? ¡No, hombre!. Jejeje. Y si te digo que le regalé el finde una cámara de fotos super chula; y que no hace más que practicar para sacarte una foto requeté maja nada más que asomes la cabeza… ¡anda! ¡no seas tímido! Saldrás muy bien. Como ves, tengo grandes aspiraciones en cuanto a tu fotogenia. Aparte, con la nueva cámara papi te sacará que ni los hijos de los famosos en las revistas. Jejeje. ¿Cuela?
Pequeño, quieras o no, ¡Octubre es tu mes! 


31.8.11

S.G.33+2

Mes y medio. Si no se me antoja ver mundo antes, mes y medio es lo que me queda de estar por aquí. Desde fuera lo viven como “ya sólo queda mes y medio”, ¡si supieran!. ¡Qué ya llevo una temporada boca abajo y aún me queda mes y medio!. Como me ponga a hacer patria, me presento el mismo día del Pilar. Que uno ya se cansa de comer por el ombligo y no poderse estirar a gusto. Y eso que he pillado juego al lugar. Inspeccionando, he descubierto que, a falta de medio pulmón, uno puede meter los pies por un huequito y pillar postura.
Han tratado de hacerme fotos pero, no lo he puesto fácil. Soy muy movido y utilizo la estrategia “me ven, no me ven, me ven, no me ven,…” ¡Paparazzis! ¡Qué manía con fastidiar la siesta en el verano a la gente! Lo que habría que hacer es… ¡fusilarlos a todos! (No sé de dónde habré sacado esta idea tan drástica. ¿Cosa de los genes?). Hay que decir, que no todo está siendo malo. De vez en cuando hay sesión de cosquillas. ¡Ai! ¡Qué buenas son las carias!. Y los momentos de piscina ¡son lo más!. Te dejan de un relajao. ¡Hasta me dan besos en el culo!. Es para partirse. Los adultos están locos. Vaya, que mirándolo bien, me he pegado un veranico que ni dios. Al final hasta echaré de menos “Villa Mami”.
Espero que me reciban con los brazos abiertos y ¡qué no me dejen caer!. Aunque lo pongan en duda, oigo y presiento. ¡De lo que se entera uno desde aquí! Se está montando una con lo de mi llegada, ¡ni en “Bienvenido Mister Marshall”!. Los demás no sé, pero yo lo tengo claro. Salgo para ser feliz y pasarlo bien. Tengo unas ganas de verles tremendas. Me he propuesto gustar a ese tal “Papá”. De momento me parece un tipo genial. Es el que más besos me da. Tiene muchos quebraderos de cabeza últimamente pero eso no le impide pasar todos los días un ratito conmigo. A la noche, después del helado. Ese es nuestro momento. “Mami” me tiene en un ¡ai!. Anda todo el día preocupada por mí. ¡A veces me pone de los nervios! Pero luego me canta un poco y ¡se me pasa todo!. ¡Con lo que le correteo! ¿Cómo será su piel?, ¿y sus ojos?, ¿y sus labios?. Lo primero que haré será olerla. ¿A qué olerá “Mami”? ¿A fresas?

3.8.11

Cumpleaños total

No será peor de lo que era • No será peor, seguro que es mejor • No será peor de lo que era • No será peor, seguro que es mejor • Y aunque juré que nunca más • me acerco hasta el servicio a que me pongan otra • No será peor de lo que era • No será peor, seguro que es mejor • No será peor de lo que era • No será peor, seguro que es mejor • Y aunque juré que nunca más• Le digo al Chino: “Vamos a ponernos otra” • No será peor de lo que era • No será peor, seguro que es mejor • No será peor de lo que era • No será peor, seguro que es mejor • No será peor, seguro que es mejor • No será peor de lo que era • No será peor, seguro que es mejor • Y aunque juré que nunca más • Voy a darme una fiesta por mi cumpleaños • [Cumpleaños total / Los Planetas]
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8.6.11

Junio cumple años

Y dice que le pesan. A pesar de la operación biquini le pesan. No sabe lo que dice. Será que ha amanecido lluvioso, será que lo empezaron a llamar “horrible”. Que tonto. Si supiera lo bien que le sientan y lo bonito que se pone cuando sopla. Si viera cómo colorea mejillas cuando mira. Si sintiera el olor a jazmín que desprenden sus paseos. ¡Ai! Si de todo eso se diera cuenta…

       

7.2.11

Conservas

Ojalá los buenos momentos se pudieran conservar en un bote de cristal con aceite. Tendría una despensa llena de ellos. Un armario que podría abrir y mirar, remirar y vuelta a mirar. Un archivo de recuerdos felices. Tesoros que iría sumergiendo en pequeños frascos a medida que pasara la vida. Instantes que no caerían en el olvido de la tristeza de los días oscuros. Aquellos que con sus nubes, con cierta rutina, ensombrecen las sonrisas de los instantes más buenos.
Sólo hago que quejarme de lo mala e injusta que es la vida siempre conmigo. ¡Qué fuerte es a veces el dolor, que aniquila el cosquilleo de un buen beso! Soy tonta. Vivo, pues qué más quiero.
Si me lo permites, amor, de este fin de semana, sumerjo la presión de tus dedos sobre la curva de mi espalda. Cuando tus manos, al tiempo, descendieron de los hombros a las caderas. Cuando la respiración se cortó. Cuando dejé de ver. Cuando dejé de oír. Cuando se anuló todo y sólo quedó el áspero de tus yemas.

31.1.11

5 meses después

Me dejé una nota: “Be in the moment”. Con post data, por supuesto: “Just be. Don’t hurry on the next things. Be in the now”. Era necesaria. Por salud mental básicamente. Tuve que decantarme como un vino viejo que lleva mucho tiempo en botella. Y la nota era fundamental para poder volver en caso de pérdida. Por si se me olvidaba el por qué del cambio de estado. Tenía posos a eliminar, restos de corcho con los que me había sellado, en tardes infinitas de sol y sombras. Era preciso proporcionar a mi espíritu de una mayor oxigenación. A riesgo de perder por el camino esencias y sueños. Mis aromas tenían que madurar aunque tal vez, la temperatura no era la adecuada para mi consumo. A veces pienso que abrí antes de tiempo. Corriendo el riesgo de equivocarme decidí imperiosamente decantarme ¿Y si con el contacto abrupto con el aire perdía toda mi estructura y propiedades? “Como en mi botella en ninguna parte”, es lo que me hacía decir el miedo. En la incertidumbre de no saber si era vino viejo o vino joven, destapé mi capsula y me deshice del tapón, con la esperanza de que en unas horas fuera a sentirme más redonda y suave al paladar. Más agradable al trato, más cómoda en el lugar.
Eso lo pesé hace cinco meses casi exactos. Mucho tiempo en la jarra. Pasé de un recipiente cerrado a otro abierto un tanto más espacioso y me he vuelto pobre, falta de vitalidad mental y frescura. ¿El fallo cuál fue? ¿El momento? ¿El instante? ¿Las ganas? ¿El vino? Creo que una decantación, sino que me corrijan los expertos (soy profana en todo esto, lo mío es el experimentar), sólo es beneficiosa siempre que el vino se preste a ello. No todos sino los que se presten a desarrollar posos, los tintos jóvenes muy astringentes a los que el respirar les aporta mejoría en su madurez, respetando su aspereza. Yo me creí muy concentrada. No sé si fallé en mi análisis, una mezcla entre sequedad y amargor, que me pedía a gritos desenvolverme para vivir.
Ahora estoy intentando averiguar si tan sólo decanté unas copas o vacié por completo toda la botella. Si la sed de vino fue una cata o una borrachera. ¿Habré llegado al punto de no retorno? ¿Qué significa en todo caso esto? Mientras lo averiguo, diseñaré un museo y beberé por placer y no por olvido. En paz con el pasado, lo que venga lo recibiré con agradado. Soy mediterránea y en el alboroto de mi carácter, me adaptaré a los cambios. Entretanto, lo anotado: Vivir el ahora. Ser sólo ser.


1.10.10

30.9.10

3 días de vida nocturna

(Jueves 23)
Estoy en la terraza del ático con buhardilla de Marco. Nunca hubiera imaginado que la noche acabase de esta manera: comiendo pasta en casa de un italiano. Pero aquí estamos los seis apurando este desayuno improvisado mientras la luna llena se mantiene en un cielo cada vez más despierto. Se me había olvidado lo bien que sienta amanecer en Barcelona. El mar está a cuatro calles y se nota. Estamos rodeados de gaviotas y me gusta. Son el sonido de este recuerdo. Mantienen su vuelo alejado. El miedo que me dan se lo agradece, tanto su presencia como su prudencial distancia. Intento resumir la noche que ya ha transcurrido. Tan sólo me salen un par de palabras: inaudita y necesaria.
El reencuentro ha sido fabuloso, como si nunca nos hubiéramos alejado. Mi presente y mi pasado no han podido encontrarse hoy. La culpa la ha tenido el tequila y unas bravas mal picoteadas. Otra noche será. Hemos exprimido la Rambla del Raval al máximo. Al llegar a Plaça Reial, Standstill no sonaba, tan sólo quedaba un mar de latas por recoger y una cola inmensa en Sidecar. Apolo se ha convertido en nuestro destino improvisado. Que fauna la de aquel lugar.
La noche ya se ha hecho día.
(Viernes 24)                                                                       
No puedo dejar de fijarme en las volutas del marco de la ventana que separa las estancias. Impolutas y doradas. Miro a mi alrededor y mis ojos se encuentran con los suyos. Hay caras conocidas pero todos me parecen fantasmas. Figurantes en un piso sobre el Pipa Club en Plaça Reial. Por las ventanas entran los Morning Benders. Vuelvo mentalmente a una bulliciosa Plaça del Rei y tarareo Tulsa.
Vienen tiradas por la curiosidad y un diseñador de moda. Dicen hola a los presentes, están un rato y se van. Hoy tampoco podrá ser. Las tripas nos crujen. Es hora de abandonar. La discusión nos hace atravesar Plaça Sant Jaume a ritmo de rumba, para acabar matando el hambre con unas cocas en el Carrer dels Comtes. A la vuelta, de nuevo marea de latas. Estalla a llover. Todo el mundo se arremolina en los porches y nosotros, con ellos, también. A la deriva, rodeados de gente que cree conocernos y no nos conoce, cerramos El Iceberg. Busco, a falta de Marco, quién nos dé de recenar. Nada nos llama poderosamente la atención. Todo, menos una habitación de estudiante del Carrer Aribau, está cerrado.
(Sábado 25)                                                                      
Estoy esquivando a la gente, buscando un hueco. Sigo el rastro de Marco, Martí y Javi. La Fàbrica Damm un año más está abarrotá. Nos situamos tan dentro como para medio distinguir las luces del escenario y lo suficientemente cerca de la cerveza y los poly-klyn. La armonía completa de la carga y descarga, en cuanto a conciertos multitudinarios callejeros se trata. Soy incapaz de ver, ni tan sólo la silueta, de alguno de los componentes de Belle and Sebastian. Por fin, todas juntas a falta de Xispi y Lauri. Marco parece otro. Sus patillas se han convertido en barba y su polo con el cuello subido (“Si no lo llevas así, ¡en Roma no eres nadie!”) en camisa y americana. En un par de semanas se doctora. Caballeroso y buena gente. Le miro a los ojos, veo su intención.  Pretende liarnos pero esta noche lo esquivaremos. Tantos días de fiesta me están destrozando las rodillas y el hígado. Mañana no seremos nadie de nuevo. Adoro la Mercè.

23.9.10

Merçè 2010

“Hi ha qui diu que les millors pel·lícules són aquelles en les quals el director s'ha fet invisible. Una cosa així passa amb la imatge de la Mercè d'aquest any, en què el dissenyador Claret Serrahima i el seu estudi, Cla-se, han cedit el protagonisme a la mateixa ciutat o, més ben dit, als ciutadans que l'habiten” Página 4 del programa de fiestas de la Merçè 2010

Me parece que lo que ha habido este año son pocas ganas de trabajar. Me veo a todos los que organizan el cotarro de la Merçè por un agujerito: “Es lo que se ha podido hacer por tan poco dinero. La crisis”. ¡Ai! ¡La dichosa crisis! Se ha convertido en la escusa ideal, la escusa para todo. No dudo de la valía de Claret Serrahima y su estudio Cla-se, pero han tenido trabajos mejores. Solo hay que alcahuetear por su web. Pero este trabajillo en concreto ¡ejem!. Ahora desde mi humilde opinión, con un tono un tanto profesor destroller de la Etsab digo: la portada es rancia, ¡pero rancia!. La idea es magnífica pero tal como está plasmada ha quedado un tanto hueca. El programa es un desorden, un total caos. Aquí no sé si mirar al diseñador gráfico a los organizadores. Pero esta opinión me consta que la comparte mucha gente. Cada año debería servir para que la experiencia del anterior ayudara a mejorar y hay años que parece todo lo contrario. Tipográficamente, sin ser las mismas fuentes, creo que han intentado repetir el triunfo de uno de sus últimos laureados trabajos, pero, a mi parecer, sin éxito. Es como si esto de la Merçè fuese una de las probatinas descartadas para Arts Santa Monica. ¿Ando en lo cierto Sr.Claret?. (Pensamiento interno: “Seguro que si luego tuviese al Sr.Claret a la cara me acojonaría viva y no sería capaz de preguntárselo. Mataría por trabajar con ese hombre. Eso no quita el ser crítica, se entiende ¿no?. Al fin y al cabo no soy más que una profana en la materia a la que le gusta jugar con la letras, las formas y los colores”)
Dejo como punto final la última frase de esa dichosa página 4: “ I quan el veieu, recordeu-ho: no és l’autor del cartell de la Mercè. O potser sí?”.

22.9.10









 ¡¡¡Aaaaa!!! Estoy emocionada. ¡Llegaron!. Directamente desde West Madison Street ¡Chicago! 
Que alegrón el día que Berbe subió a casa con el aviso de Correos y que alegrón hoy cuando ya tenía el paquete en mis manos. 
En el ferrocarril, me lo miraba y remiraba. Qué ganas de abrirlo. Qué ganas de tocarlas. Qué ganas de probármelas. 
Pero me he contenido. No era plan, había demasiada gente somnolienta a esas horas y mi emoción seguro que los sacaba de su trance matutino. Me han dado pena y les he dejado dormir un poco más. Pero al llegar a casa, ni la chaqueta me he quitado.
 Threadlees me tiene enamorada. 
Culpo, agradecidamente, a María Picassó por ello. 
Con este envío ya son seis las camisetas que tengo. Y Berbe, cinco. Entre pitos y flautas, cambios de divisas y hostias varias nos han salido a 9 euros cada una, ¡incluyendo gastos de envío!. Nada mal ¿verdad?. En sucesivas entradas os iré hablando de cada una de ellas y sus diseñadores de manera más calmada. 
Son tiradas cortas de diseños exclusivos. Como se puede apreciar, ¡me tienen loca!. Por el momento, en esta mi entrada Nº100 (¡si! ¡100, ya!), ¿qué os parecen nuestras nuevas adquisiciones?.

21.9.10

20.9.10

Ya ves

He perdido mi imagen • en las solapadas tardes del otoño • en los virginales amaneceres de las primaveras • y me queda tan solo • el silencio de mi rostro perdido en los inviernos • Como en el silencio • las imágenes quedan para siempre en el lugar que mueren las palabras • [Último poema / Labordeta]
Dijo de sí mismo que era “un animal tímidamente triste”. El resto pensamos que era un hombre infinitamente libre, infinitamente íntegro, infinito. Hombre directo que agitó conciencias. Fue muchas cosas, sin buscarlo, sin quererlo. Y nunca renegó de todo ello. La poesía, la palabra, fue su arma. Escribía, cantaba de vez en cuando y nunca calló. “El abuelo” también fue a Madrid. Nos representó con voz llana y clara. Defendió los intereses de un Aragón olvidado, habló como lo hacemos todos y no tembló su voz tras ser herido con sorna y estupidez suprema. Igual que Joaquín Costa “no legisló”, reclamó su “¡A la mierda!” como su epitafio en vida. Conocido y querido. No se avergonzó de sus raíces. Especie en extinción. “Esta tierra nuestra, es una tierra con fama de portarse mal con sus hijos. La verdad, conmigo se ha portado muy bien”. ¿Y cómo iba a ser si no?. Y es que “se quedan los guapos y se marchan los buenos”. 


Si Dios pregunta por ti, tranquilo sabemos qué decirle. Que no has nacido.



Ya ves • que vamos avanzando • cumpliendo este camino • no lo sé • ya ves • Ya ves • que vamos recordando • creciendo hacia el ocaso • no lo sé • ya ves • Ya ves • qué pálidas palabras • se pierden en la noche • sin hallar solución • Ya ves • que hemos ido surgiendo • de inciertas duras voces • de desesperación • Recuérdame • como un árbol batido • como un pájaro herido • como un hombre sin más • Recuérdame • como un verano ido • como un loco cansino • como un hombre sin más • Ya ves • que fuimos agrietando • los muros mantenidos • no lo sé • ya ves • Ya ves • que estamos añorando • unos niños perdidos • no lo sé • ya ves • Ya ves • que voces diferentes • se cruzan en el alba • buscando la verdad • Ya ves • que fuimos puente herido • de brazos detenidos • por ver la libertad • [Ya ves / Labordeta]

16.9.10