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22.9.10









 ¡¡¡Aaaaa!!! Estoy emocionada. ¡Llegaron!. Directamente desde West Madison Street ¡Chicago! 
Que alegrón el día que Berbe subió a casa con el aviso de Correos y que alegrón hoy cuando ya tenía el paquete en mis manos. 
En el ferrocarril, me lo miraba y remiraba. Qué ganas de abrirlo. Qué ganas de tocarlas. Qué ganas de probármelas. 
Pero me he contenido. No era plan, había demasiada gente somnolienta a esas horas y mi emoción seguro que los sacaba de su trance matutino. Me han dado pena y les he dejado dormir un poco más. Pero al llegar a casa, ni la chaqueta me he quitado.
 Threadlees me tiene enamorada. 
Culpo, agradecidamente, a María Picassó por ello. 
Con este envío ya son seis las camisetas que tengo. Y Berbe, cinco. Entre pitos y flautas, cambios de divisas y hostias varias nos han salido a 9 euros cada una, ¡incluyendo gastos de envío!. Nada mal ¿verdad?. En sucesivas entradas os iré hablando de cada una de ellas y sus diseñadores de manera más calmada. 
Son tiradas cortas de diseños exclusivos. Como se puede apreciar, ¡me tienen loca!. Por el momento, en esta mi entrada Nº100 (¡si! ¡100, ya!), ¿qué os parecen nuestras nuevas adquisiciones?.

6.9.10

Septiembre El Odioso

Huele a mal humor solo con leer el título. Esta disposición negativa e irritada, es una actitud muy particular de mi ser. Surge una vez al año. Su anualidad es abrumadora y, a pesar de mis esfuerzos, previsible. Demoledora y suele costarme el año. Un mes, el de Septiembre, que hunde en la oscuridad mi jovialidad veraniega. Es peor que cumplir años. Enero se cree el rey y piensa que domina nuestros propósitos e inquietudes. Pero se equivoca. Entre él y Diciembre sólo juegan a cambiar dígitos en el calendario. Septiembre en cambio cae con firmeza y empeño. Arruina el sol cálido del verano y trae consigo… ¿Cómo era Astromántica?. Trae consigo … ¿“el llanto de los árboles en otoñó”?.
Anoche sentí su peso al acostarme. Me apretó tanto que tuve que levantarme a llorar a la cocina. Beber un buen trago (de agua) y respirar todo lo hondo y profundo que pude. Casi me ahogo con mis mocos holandeses (porque de Amsterdam vine constipada, por si no lo sabéis). Esto de tener que pensar en la vida en general y en sucesos varios en particular me aturde. ¡Maldito sea este mes!. Desimanta mi brújula y me funde los circuitos. Se intuirá en esta frase que mi desorientación al día de hoy es total. Si, acabó Agosto. Todavía hace sol y tal vez pueda estirar sus efectos unos días, tal vez semanas pero… esto ha llegado a su fin. Se acabaron las vacaciones. Amsterdam allí se quedó, junto con Sitges y sus paellas, y Gracia y sus helados nocturnos. La piscina cada vez está más fría y sólo Begonia, la reina acuática de la urbanización, se atreve a surcar sus aguas con nocturnidad y alevosía. Dejaré de desayunar, comer y cenar en la mesa de la terraza y acabaré con mi voto de no internet. Tendré que poner otra vez mi alma a disposición del demonio proyectual y envasar mi corazón al vacío para preservarlo de los ataques punzantes de la escuela. Si, tal vez. Puede que esté afrontando la caída del verano como una derrota. Toda la culpa de Septiembre, que tiene la manía de venir a molestarme con sus monsergas todos los años. Que si coleccionables, que si nueva programación televisiva, que si pensamientos de futuro, que si la matrícula, que si el frío y la lluvia, que si mira tu vida… eres una mierdas… Me hunde, ¡este mes me hunde! ¿Es para odiarlo o no? Yo lo aborrezco y eso que las fiestas de mi pueblo caen por estas fechas.
Espero estar en próximas entradas más animosa y menos catastrofista. El verano ha pasado rápido pero precioso. Con luz y mimos. Han sucedido cantidad de cosas. Guardo montones de anécdotas, momentos, fotos y recuerdos. Curaré las heridas de Septiembre con altas dosis de recuerdos estivales. Tal vez, de esta manera esquive su furia y su mala baba.
¡Ai! ¡Que se me pasaba! Amore… gracias por sonarme los pocos anoche. Y por tus palabras… ¡grazie mille! Septiembre no podrá conmigo. Al enemigo se le escapa que duermo con la mejor guardia armada del mundo. No estoy sola, lucho en compañía. (Ahora mi espíritu está alzando el puño, a lo revuelta sindical)
Ante su tristeza, el príncipe de los silencios supo qué decir a tiempo… (¡ei! ¡Este sería un buen comienzo para un cuento!)

16.8.10

Finiquitando Agosto

Aunque dé la sensación de que llevo una semana huída, en realidad estaba de vacaciones caseras. Unas net-holidays, como bien ha mencionado La Reina. Un trato sin palabras que aquí el Berbe y yo hicimos. No móviles, no internet. Sólo zampar, piscina y siesta. Las escapadas han sido domingueras. De ida y vuelta. Nos hemos esmerado como anfitriones y se ha intentado descansar, leer, vaguear y hacer mucho el amor. Esto último recomendado por unos buenos amigos cotorros. Quererse nunca esta de más. Hoy lunes, toca volver a la rutuna. Momentáneamente, todo hay que decir. En una semana estaré en una lluviosa Ámsterdam, según predicciones recientes del Meteosat, y a la vuelta me han sugerido bajar de un avión y subir a otro. Pero bueno, todo a su debido tiempo, para entonces ya será Septiembre y Agosto habrá acabado dando paso al inevitable y amarronado Otoño. Que me he dispuesto a adornar con toques en amarillo, verde oliva y terracota. Mientras llega, voy anotando en mi libreta secreta (ya ves tú que misterio inconfesable el mío) de apuntes e ideas. Acumulando historietas varias. Este mes ha dado para mucho y variado. Tengo, de nuevo (creo que este va a acabar siendo mi sino blogger), muchas cosas pendientes, muchas entradas por hacer y mucho que mostrar. ¡Ai! que ando finiquitando Agosto. ¡Qué los colores están comenzando ya a cambiar! ¡La lluvia está comenzando a caer y las temperaturas a bajar!

8.6.10

Zzz Zzz Zzz...

“Zzz Zzz Zzz…”. Hace tiempo que llevo siguiendo con discreción sus vuelos. “Zzz Zzz Zzz…”. Un buen día, sin saber cómo, mi terraza se llenó de un zumbido dulce y delicado. “Zzz Zzz Zzz…”. Una incansable y generosa abejita había elegido mi terraza y mis macetas. Pensé en fumigar pero algo me detuvo. El miedo a su picadura, me decía sí y un algo en ese “Zzz Zzz Zzz…”, me decía no. Tengo un problema enorme con estos insectos. Si me pican puedo morir. Me inflo, me ahogo, me da un no sé qué. Pero de ella, no tuve miedo. Vi cierto encanto en su estrategia de vuelo. Llega con su “Zzz Zzz Zzz…” y se posa delicada en lo alto de la barandilla. Bajo un rayo de sol. Y allí se queda un buen rato. Piensa y traza su descenso. Con calma se deja caer; y con precisión de cirujano, se posa sobre los pétalos. Estos apenas notan el impacto. Toda la flor, desde los estambres hasta el pistilo, se rinden a sus encantos. Su recorrido puede variar pero termina siempre por los jacintos. Creo que son sus flores favoritas y que se deja lo mejor para el final. Es una gran polinizadora. Con su diario ajetreo de flor en flor está consiguiendo diversificar las características de mi jardín. Desde que llegó, todo está más colorido, más bonito.

A la hora de la siesta, sueño que me convierto en una abeja “Zzz Zzz Zzz…” y que consigo infiltrarme en su mundo libelólico. Ella es la reina de la colmena, por supuesto. Contagia al resto de integrantes de este dulce espacio, su dedicación y asombroso cuidado por las cosas pequeñas. Esas cosas cotidianas que brillan con luz propia y que a veces pasan desapercibidas; pero que merecen ser contempladas con detenimiento y ojos infantiles. Creo que esta es la gran razón por la que en su día la alzamos como reina.
Somos un gran equipo. Miramos por el bien común y colaboramos para tener ventilada y limpia la colmena. Ningún intruso debe entrar. Se admiten visitas en son de paz. Si salta el Detector de Humos Indeseables Destroza Equilibrios, quedamos para tomar una infusión de flores silvestres, charlamos con Amor (La Alcaldesa) y atajamos el asunto de manera diestra y dialogante. Es que, nuestras Ladies Sessions son muy importantes. Somos unas abejitas dispuestas a compartir todo tipo de información para que toda la comunidad se beneficie con la localización del alimento. Tanto el cuerpo como el alma lo tenemos bien servido. ¡Menudos majares encontramos!. Lo de danzar en el aire nos va mucho, aunque de vez en cuando, el GPS de alguna falla y hay que recalibrarlo. Fallos mecánicos en algunos casos, en otros de percepción y en otros ¡interferencias no deseadas! Entonces, toca mudar la actividad normal, no queremos que ninguna perezca en ningún jardín de ortigas. La abeja reina, mi abeja reina, “Zzz Zzz Zzz…” nos llama y todas acudimos en frenético vuelo a tratar de alcanzar a la extraviada. Parece que nuestro mundo se derrumba y que nos volvamos locas pero tan sólo se trata de “un hoy por ti, mañana por mí”. Muchas veces nos inunda el miedo de que algún miembro nos abandone y es que ya ha habido algunas pérdidas. Así que, cuando alguna andamos un tanto enfermizas o con falta de energía o medio miopes sin acertar al centro de la flor, la reina monta un guateque para animarnos. Porque sería una pena abandonar la colmena a estas alturas.
Antes éramos más y todas abejas con el mismo nombre. Con excepciones que confirman la regla, claro está. Últimamente a la reina le ronda un zángano. Sus pretensiones no son lascivas ni reproductoras. Es un bonachón cautivado por las mismas artes que me cautivaron a mí. Se quiere ganar las alas. Yo ya se lo he dicho: “eso, sólo depende de la reina”. A la reina le hace gracia su presencia, se ríe de sus tontás y ya medio le ha insinuado que tiene todas las papeletas para ser ascendido socialmente. Él intenta mostrarse tranquilo e incluso indiferente, pero ansía su nuevo nombramiento. La reina es una buenaza. Yo le metería más caña, pero como a él, en gran medida, le debe su título nobiliario… creo que lo tiene todo ganado.

Se acabó la siesta. Todo ha sido un sueño o… ¿tal vez, no?.
FELIZ CUMPLEAÑOS REINA MÍA. “Zzz Zzz Zzz…”

3.5.10

Mr. Krinkle

A veces, las imágenes te inspiran y otras, pues tienes ideas sin imágenes. Precisamente esto me pasó con la entrada de La ladrona de libros. Ilustré con la portada del libro. No está mal pero yo quería otra cosa. Hoy esa imagen me ha encontrado a mí. Y lo mejor de todo, es que tiene nombre propio: Sr. Krinkle.

Dando una vuelta por Design is mine, allí estaba él tocando el acordeón, en una entrada dedicada a la música. Muy posiblemente el padre de Liesel, Hans Hubermann, se pareciese al Sr. Krinkle. Me lo imagino con la misma guisa, pero rubio y sin bigote. El dibujo me ha fascinado. Es de ANDREW BANNECKER. Me encanta la ilustración y ¡este tío es fabuloso! Encontrarme con estas joyitas me alegra el día. Tanto, que me estoy olvidando de que llueve a cántaros y de que el 1 de Mayo, día del trabajador, viví un día un tanto disperso y confuso.

Fui toda decidida a comprar y de recados, muchas cosas pendientes, que se quedaron pendientes todavía, porque no me acordaba ¡qué era fiesta!. Comprender que todo estuviera cerrado me costó un rato. Fue un momento en el que no entendía nada. Incluso llegue a pensar que estaba soñando. Algo de pánico me entró, lo reconozco. Veía a todos tan tranquilos paseando por la calle. No comprendía como todo el mundo estaba tan relajado y sin preocuparle lo más mínimo que todos los locales tuvieran la persiana bajada, ¡un día que tenían que estar subidas!. Tal vez fue un micro segundo, o más bien unos micro minutos, pero el descoloque que viví fue total. Ahora me río. ¿Qué voy a hacer? Además, no iba sola y mi acompañante tampoco entendía nada. ¡Menuda pareja estamos hecha!

15.4.10

Noche de chicas, noche de fútbol

Tema pendiente número 4: los Ladies

Que nos reunimos, ya lo sabéis. ¿Pero que vemos fútbol?. No sí, yo tampoco me hacía a la idea. Hasta que me lo plantearon entre bocadillos en el Guixot. Riereta número 8. De camino nos habíamos encontrado a unos amigos que nos propusieron una noche de fútbol con pipa-pica incluido en su pisito del Carrer de Sant Antoni. Íbamos a ser unos cuantos. Mucho chico y poco dona. Con atisbos de mucho chico-dona. Él con ganas, aunque prefería el sofá de su casa. Está abuelo, qué le vamos a hacer. Nos lo pensaríamos. Pero llagamos a la mesa. Nos sirvió lobezno junior, que por cierto, ¡me dejó hipnotizada!, y todo cambió. Las Ladies iban a tener su primera noche de fútbol. ¡Un Madrid-Barça!. Requisito ir de machotes. No las creí.

El día del derbi llegué tarde para variar. Salí del metro y allí estaba ella. No me vió. ¡Maldita miopía! “No llevas gafas ¿verdad?”. El camino imposible de recordar. Estaba más atenta a otras cosas. Una anfitriona insultante hizo honores. Sorpresa incluida comenzó el partido. Se dieron la mano y ¡gol de Messi!. Unas más enteradas, otras menos, acabamos trompeteando en la terraza, haciéndonos morse lumínico con los vecinos y finiquitándonos una botella de Cacique Mojito. A falta de Mamasita, no quedó más remedio. Tras un Lady Gaga. Diosa suprema. Fuimos al reencuentro de los chico-dona. La Penúltima y a la cama. O eso creíamos. “¡A y media!” “¡A imputo!” “¡A y media!” “¡A imputo!”. Total a las 5 y algo reposábamos en la cama. Con una victoria más y una noche para recordar.

Os dejo una foto del gran Rey Lionel de Barcelona. Bueno, en realidad es una caricatura. Pero una caricatura buena. De un ilustrador y diseñador gráfico llamado STANLEY CHOW. Hace unas cosas maravillosas. Entrar en su flickr y veréis. Si lo preferís, seguirlo en Twitter.